En algún punto de la vida hemos pasado por momentos difíciles, que nos llevan a buscar un consejo, de hecho hay veces que solo queremos escuchar un simple “tranquila, todo estará bien.” A cualquiera le puede pasar no saber qué hacer ante una situación o un contexto distinto al que acostumbramos.
No sé si ustedes han utilizado el clásico “le paso a la amiga de una amiga” pero la realidad es que esa anécdota te paso a ti y no quieres que sepan porque a lo mejor sientes vergüenza y es válido, no está mal buscar un consejo. Pero ¿a quien se lo pides?
Nuestras amigas son una bendición, son nuestro soporte, nuestras compañeras de crimen y nuestras confidentes. ¿Se han peleado alguna vez con ellas? Y les ha dado pavor que en un arrebato se les escape contar lo que ustedes les confiaron?
A mi me ha pasado. Afortunadamente no me ha tocado que divulguen mis secretos pero conozco muchas personas a las que sí. Lo triste de eso es que dejan de confiar.
Nadie en el mundo debería vivir sola sus problemas. ¿Los tienes que resolver sola? Sí ¿Los tienes que enfrentar sola? No
He creado este blog y más adelante tendré mi podcast, porque soy esa amiga de una amiga a la que le ha pasado cosas que seguramente te van a pasar, te están pasando o quizá ya te pasaron.
